sábado, 16 de junio de 2012

Olas rompientes...!



Quedar al pairo y que reviente una ola de través....!  Uf....!

lunes, 4 de junio de 2012

Los naufragios subjetivos



El naufragio para un marino es la antesala de la muerte, ella  antes de invitarte a pasar a cenar, te hace esperar en su sala de espera  y la sala de espera para un marino es quedar al pairo y a merced de las fuerzas del viento y del mar, sometido al arrullo fúnebre del vaivén de la balsa salvavidas o del barco sin gobierno herido de muerte... Curiosa  similitud: allí donde "no hay gobierno" reina el caos..

He leído que lo máximo que han aguantado unos náufragos, fueron algo más de 10 meses. Se trataba de unos pescadores mexicanos, que a causa de un temporal se perdieron y fueron rescatados cerca de la costa Australiana...estuvieron en la" antesala" mucho tiempo, soportando todo tipo de inclemencias y dificultades del pacifico. Pero el azar impidió que se los tragara el mar, y la muerte en este caso se quedo sin cenar, ya que salvamento marítimo los recogió respirando el último hilo de vida que les quedaba... A la muerte no le hizo mucha gracia...!

Las probabilidades de sobrevivir a un naufragio son azarosas,  pues entran en juego variables que ya no dependen de ti mismo: Que lleves y funcione la radio baliza, que te encuentren en medio de toneladas y toneladas de agua, que raciones el agua y los alimentos, que soportes, resista y que tengan ganas, muchas ganas de continuar vivo...

No sé sí el "instinto de supervivencia" en sí mismo sea suficiente para mantenerte despierto, quizás hace falta tener un motivo para continuar viviendo. Por otro lado en el ser humano "los instintos", el lenguaje los convierte en demandas dirigidas al Otro, es la humanización...! El  motivo para continuar vivo, creo, tiene que ver con un deseo inédito o muy localizado de continuar gozando de un Otro: El deseo vinculado al Otro.

Supongo que escapar de la "sala de espera de la muerte" en algo te debe cambiar la vida. Si eres un canalla, te reafirmaras en la omnipotencia de que ni siquiera la muerte pudo contigo, y si eres un neurótico, este episodio marcara probablemente un antes y un después, que servirá de punto de partida de una forma de estar en el mundo diferente. Si estas loco, abra que esperar  como se inscribe este episodio en las construcciones simbólicas delirantes...
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El naufragio para un marino debe suponer algo así como estar "desconectado" de la vida sin estar muerto, donde tendrás algo de tiempo, una vez pasado el susto inicial, de recapitular tu vida, pensar en lo que dejas y  resignarte a esperar la hora....A que la muerte tenga hambre!

El naufragio de un marino me ha hecho reflexionar sobre el naufragio subjetivo. No existe en terminología clínica "naufragio subjetivo", existe brote, síntoma, crisis, cuadro y todos estos términos aluden a lo que no va en un sujeto y mediante la  terapéutica ha de volver a su cause. En las ciencias sociales lo que no va, lo que no se inscribe, se le llama  el resto social y se nos presenta como lo marginal, lo que queda al margen, lo que no hace lazo social y pone en alerta los servicios sociales.

Lo que no va, lo que no se inscribe, lo que queda al margen, lo que hace síntoma y lo formalizamos en un cuadro, es estructural al ser humano. No todo el goce pasa por lo simbólico de un sujeto, ni un sujeto pone todo su goce al servicio del vinculo social en aras de los ideales sociales imperantes. Los seres humanos nos reservamos "algo" que no ponemos al servicio del vinculo social y que en las sociedades modernas lo nombramos como lo marginal. Es caso de los seres humanos llamados desechables en Colombia, ó las anorexias que "comen NADA" bajo la mirada angustiosa de una sociedad de consumo, ó las toxicomanías que se lo "consumen todo" así les cueste romper el lazo social y quedar  más cerca de lo marginal.

 En "naufragio subjetivo" , el sujeto se divorcia del lazo social, quedando a merced de una cierta desorientación, como efecto de una irrupción de goce que no se inscribe en lo simbólico y  se manifiesta a través del síntoma clínico o social.  El salvamento marítimo de este tipo de naufragio son varios y de diferentes tipos: La psiquiatría con la psicofarmacología, los servicios sociales con la asistencia social, la educación con su esfuerzo en "domesticar" eso que no va, las clínicas de la palabra para cernir con estas eso que no se inscribe, incluso los chamanes tienen algo que aportar con los ritos que cumplen su función social.

 


Los sujetos que "naufragan subjetivamente" tienen muy difícil su regreso: Algunos regresan  a medias y son objeto de redes sanitarias y sociales que los sostienen para evitar que  recaigan y regresen a ese pozo que no se ilumina con el vinculo social. Otros nunca vuelven y viven en un estado de errancia, al pairo, sin posibilidad de rescate subjetivo. "Muertos en vida" hasta que el cuerpo aguante". Algunos regresan "trincando" (amarrados)  su síntoma al vinculo social y esto supone una apuesta subjetiva diferente. Estos últimos son los pocos, pero como en el caso de los náufragos marinos, siempre tienen mucho que contar de esta casi fatídica experiencia vital.

Yo conozco muy de cerca  una historia de dos hermanos que naufragaron en las drogas, regreso sólo uno, al otro se lo ceno la muerte. El hermano que quedo vivo le vio más que los dientes a la muerte, le vio las ganas...! Es un sobreviviente de esas profundidades humanas. A veces osa y regresa a explorar esas aguas profundidades que muchos de los mortales desconocemos, pero el ya sabe el camino de regreso. Sólo baja cuando la muerte duerme...! Los que lo queremos nos preocupamos cada ves menos, el tiene motivos de peso para regresar.

La valentía de ese hermano por querer regresar al vinculo social, es lo que me da impulso para querer adentrarme a la mitad del océano, sin miedo a ser devorado por el mar y con un motivo para regresar en caso de un naufragio marino....

sábado, 18 de febrero de 2012

Una travesía al Más allá

  Para www.diasdeviento.com







  Una travesía al más allá....

 El mundo para los Europeos antes del descubriemto de América terminaba en Gibraltar. Más allá de la navegación costera, probablemente  para los antiguos suponía adentrarse  en lo que para el hombre contemporáneo son los agujeros negros del espacio. El océano estaba lleno de  peligros.

El renacimiento permitió al ser humano tomar distancia de XV siglos de escolástica y bajo  la batuta de la razón  floreció el deseo de "ir más allá", y esa conquista del más allá suponía estrechar aún más la relación que el hombre mediterráneo tenía con la embarcaciones. Adentrarse en el Atlántico, supuso pasar de la ola corta del mediterráneo a la ola larga y tendida del Atlántico,  de los vientos racheados mediterráneos que soplan por todas partes, dependiendo de la estación meteorológica del año, a los vientos estables de los alisios que soplan todo el año, de una tramontana o un mistral fuerte, a los huracanes del Caribe, del mediterráneo como un espejo como efecto de un anticiclón al anticiclón de las azores...Las embarcaciones dejaron de ser sólo una herramienta de transporte a ser  "la garantía" para poder regresar al viejo continente.
El Atlántico ha sido el vinculo histórico entre el denominado nuevo mundo, las mal llamadas indias en la época de Colón, y Europa.  El descubrimiento de América dio origen a lo que conocemos hoy en día como la globalización, y con ella   las consecuencias históricas de los últimos 500 años, que no son pocas, pero no objeto de este blog.

 El conocimiento de ese "más allá" perfecciono las técnicas de navegación y las embarcaciones a vela tuvieron que estar a la altura de las nuevas singlaturas, pero estas embarcaciones al cabo de cinco siglos ya no fueron idóneas para responder  a las necesidades mercantiles del siglo XVIII   y principios del XIX. La maquina de vapor le dio el relevo y el encanto de la vela practicamente desaparcio  en el siglo XX, o fue asociado  y estuvo sólo al alcance de minorías, regatistas de élite o aventureros amantes del mar, algunos de ellos más cercanos a nuestra época, como:  Vito Dumas, Julio Villar, Barnard Moitessier y al único que conozco personalmente y también incluyo en esta categoría: Humberto: El holandés Errante"

Cruzar el Atlántico en un velero es uno de los sueños de muchos navegantes de recreo de la actualidad y más allá de las motivaciones personales que pueden  empujarnos a  realizar esta travesía, quizás esta en el fondo  la misma misma motivación que tuvieron los antiguos: Adentrarnos en el "más  allá". respondiendo a ese deseo intrinsico del ser humano de iluminar con la razón el reino de lo natural.Ya no es el mismo más allá de los antiguos, donde el miedo a ser devorados por bestias marinas les acompañaba durante toda la travesía. Es un más allá que en la actualidad le  atravesamos con GPS, sistemas de seguridad, teléfono satelital, veleros   de los que sólo se ven en revistas y en la vida jamás tendremos.






 Probablemente uno de los encantos del mar, es que a pesar del desarrollo tecnológico de la actualidad, no se deja domesticar por el hombre, se reserva lo inesperado que no pudo calcular el hombre del tiempo, el iceberg que no vio el "Titanic" y más reciente mente  la roca del "Costa Concordia" en el mediterráneo. La travesía del Atlántico es una travesía mayor, con dosis de aventura,  con tecnología que debe funcionar, con jarcias que deben estar bien, con sistemas de timón fiables, con estructuras de embarcaciones fiables.
La travesía del Atlántico de alguna manera recupera algo de los inicios que quedo enterrado con la maquina de vapor:   la relación del hombre con el mar de una manera casi desnuda, sin tecnología que medie. El mar y el hombre..! quizás porque la vida empezó en en la mar.


En este blog me gustaría recopilar información sobre esta travesía y si bien la información de los grandes aventureros y marinos contemporaneos me emociona y los veleros impresionantes que ves en las revistas náuticas te dejan la boca abierta, no es esta la información que más me interesa. Es la información que pueda tener aquella persona que quiera hacer la travesía o que la ha podido realizar y tiene algo que contar y aportar.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Premià de Mar - Menorca








Primera travesía de "La Nau Cacao" y nada más y nada menos que a Menorca, la isla más al NW de las Baleares. Ya había visitado en otras ocasiones esta maravilla de isla, una de ellas con Raspa; nuestra banda de música, con un conciertazo que no olvidare en Ciutadella.

Menorca y Formentera son mis preferidas de las Baleares y era una deuda pendiente poder navegar con nuestra "velera" por esas calas y playas color turquesa que tantas alegrías dan a sus visitantes...

"No hay que retroceder frente al deseo", esto fue lo que hicimos Edu, Imma, Gabriel y yo cuando zarpamos el 10 de septiembre a la 1 de la tarde  con rumbo 140... Nuestro destino era Addaia Menorca. Nos esperaban 132 millas por la proa.

Después de 12 millas navegadas nuestra "velera", empezó a juguetear con un delfín que nos cruzamos por babor...Fue una visita corta, pero suficiente para dejarnos la boca abierta y los ojos bien despiertos..

Nuestro silencio, después de la visita del delfín, se interrumpió cuando Imma grito: "Un tornado". En esta época del año son "normales" las tormentas de veranos que se levantan con mucha fuerza y sin previo aviso. Contábamos con esta posibilidad como uno de los factibles obstáculos que pudiésemos tener. Tras el grito de "Tornado" quizás medio segundo después, yo estaba ya en estado de alerta, dispuesto a arriar velas y tomar decisiones....El tornado no fue otra cosa que una preciosas ballena que nos atravesó por la proa   no muy cerca  de la embarcación. Eso sí el chorro de agua que expulso fue suficiente para apaciguar mi temor de tornado y convertirlo en risas compartidas por toda la tripulación.


Me resulta interesante subrayar como se cambia de estado de animo navegando. Todo pasa en un abrir y cerrar de ojos, el suficiente para ver un delfín, una ballena o  escuchar una palabra que te ponga el corazón a millón y en estado de alerta... Supongo que las millas náuticas me volverán a la postre un poco más sosegado en cuestión de emociones, pero a día de hoy, aún me acompaña, como telón de fondo cuando me alejo de la costa, un estado de alerta, que lo salpica, la risa, la nostalgia, la introspección, la felicidad y pocas veces en alguna ocasión el miedo..


Hay tiempo, hay mucho tiempo para ver siempre lo mismo, agua por todas partes, para abordar temas desde el principio y bien explicados, para escuchar y hablar sin parar...El tiempo en el mar no es cronológico, el tiempo se mide por lo que te supone hacer una travesía, una maniobra o un bordo...el tiempo que cuenta es el que necesitas para...


Navegar es como un estado de animo en sí mismo, donde comer, dormir, preocuparse y percatarse de la propia existencia  y todo lo que esta implica, están supeditados al tipo de navegación que estés realizando...y esto en alta mar no depende de ti...Tienes predicciones, cálculos e hipótesis de como vas a navegar, pero después te enfrentas al mar que te encuentras, te rola o sube el viento, a veces para avanzar  una milla de ceñida, tienes que navegar el doble, o no puedes hacer rumbo directo, o el rumbo directo es el menos aconsejable...navegar es como un estado de animo que siempre depende del capricho de los elementos. Los elementos sería lo que en en psicoanálisis se llama el gran otro que te determina, el tipo de navegación vendría dado por el deseo de cada uno y si bien la travesía esta condicionada por unos elementos previos ( en este caso los meteorológicos) elegir rumbo sí depende de cada uno--


El deseo de navegar y los cálculos que realices de como hacerlo de la mejor manera posible no son suficientes para una navegación segura.  Hace falta contar con el azar, el mar y los elementos que no se dejan domesticar del todo...a veces sabemos de ellos por los cálculos meteorológicos, pero a veces y muchas veces van a capricho de la naturaleza.  navegar implica un deseo,  que empuja, pero que no esta ciego ni sordo, se vale de los cálculos que en lo simbólico dan cuenta del medio natural, en este caso la meteorología y el saber marinero, pero también esta el azar que te hace una travesía como lo tenias previsto o te da sorpresas e introduce lo no calculado, lo no domesticado por el símbolo.

De momento dormir en "La Nao Cacao" como se duerme en tierra y en una cama no ha sido posible. En tierra caemos en el mundo de lo onírico durante 7 u 8 horas y cuando despertamos nuestra neurosis ha recargado pilas y continuamos por el mundo presentándonos a nosotros mismos. En " la velera", quizás al estado de alerta, tal como lo comente más arriba, no nos deja caer tranquila y plácida mente  en lo onírico, pero tampoco te deja en un estado de vigilia...Quedas como en la frontera entre lo onírico y la vigilia y como si fuese una bascula, cuando la embarcación da un pantocazo caes de una banda o caes del otro, pero no caes del todo, cuelgas de un hilo que se llama alerta, es decir ni duermes del todo, ni estas despierto del todo...En la psicosis los limites de la realidad y lo onírico no son tan claros, de ahí la función del delirio, que como una especie de vehículo pasea a los psicóticos por el mundo de la realidad construida por los neuróticos, pasando en algunas ocasiones desapercibidos o como mucho como personas peculiares..Supongo que el brote psicótico, tiene que ver cuando el sujeto se encalla entre la realidad neurótica y lo onírico: Si cae del lado de lo onírico estará como una cabra o un cencerro, chifladisimo...Si a través del delirio explora el mundo de los neuróticos, estará estabilizado y hablaremos de el como un sujeto capaz de hacer vinculo social...En fin, espero algún día poder dormir más de 4 horas de un tirón en la "Nau Cacao".

Después de 25 horas vimos tierra por la amura de babor y estribor, a babor Menorca, a estribor Mallorca, tardamos un poco más en llegar a Addia, pues nuestro temor de enfrentarnos a una tramontana ( vientos del norte) anunciada para el anochecer, se disipo y  dio paso a un acercamiento a Menorca a vela y con sonrisas..




El Atlántico cada vez esta más cerca y esta travesía me dejo muchas cuestiones:

* La convivencia. En tierra si esta se deteriora mucho, los seres humanos entramos en guerra con argumentaciones políticas, económicas o religiosas.  Hay árbitros jueces,  mediadores internacionales...Bueno, sin ser tan extremista si te llevas mal con un amigo te vas para casa y  en un par de dias lo hablas tomandote un cafe. En un velero a veces tú propia presencia te resulta insoportable y no te puedes tirar al agua.

* En tierra comer es un acto cotidiano. En un velero cocinar puede ser un peligro...Al parecer hay refrán marinero que dice: " Se come cuando se puede, se duerme cuando se puede, hay que abrigarse antes de tener frió”. Cuando navegas muchas cosas cotidianas de tierra no pasan por el capricho o las ganas del momento...Sólo puedes hacer lo que puedes hacer. Los elementos se imponen, son como una gran orquesta que decide que vas a bailar...y  si bailas mal estas el peligro de ahogarte





martes, 10 de mayo de 2011

Travesía Barcelona - Sitges 2011 Semana santa

Haider, Virginie y yo, decidimos zarpar hacía Sitges, una población  al sur de Barcelona a unas 30 millas
. La ida con  viento de popa y aleta fue rapida y agradable, dejando por estribor los iconos de Barcelona. Entramos en el Garraf a media noche...a la hora de las brujas.



Al día siguiente, despues de un paseo por Garraf y un buen desayuno, continuamos hacía Sitges, sólo con el Genova,  pues se empezo a levantar mucho viento...Eso sí, buen sol y sulfeando las olas.!

A la altura de Sitges, viramos de  regreso a Barcelona. Durante un par de hora el Gregal decidio volver a imponer su ley...Soplo con un fuerza 6, con rachas de fuerza 7, lo cual nos implico una ceñida que para avnzar una milla casi teníamos que navegar dos..Pusimos nuestro tercer riso en mayor y genova a tope y bien cazada, para no escorar mucho y hacer una travesía lo segura.

 Lo más preocupante fue el mar que se formo, que nos venía de lado, y por momentos hacia escorar la "La Nao Cacao" haciendo meter la regala en el agua
 Olas de casi dos metros que nos pasaban amenazantes y si las pasabamos por la proa el pentacazo era conciderable. Llevabamos puestos nuestro tercer riso, para quitar potencia al barco, pero con la ola se nos hizo dificil navegar. Decidimos unanimanente cambiar de rumbo,  y viramos hacia Castelldefels para ponernos a resguardo un par de horas.

    Al anochecer bajo el viento y  continuamos a motor rumbo a la bocana de Barcelona.

Haider y Virginie se inaguraron en su primera travesía en "La nao Caocao" y a pesar de lo incomodo del regreso, por la mar y el Gregal, han quedado con ganas de repetir y en los momentos complicados estuvieron a la altura de las circustancias..


  Cerca del Port de Barcelona


 La cementera en las costas del Garraf, a unas pocas millas del port del Garraf.
 En port Ginesta Castelldefells.



 La Gasolinera del port olimpic en Barcelona





 Badalona

 A la rueda.....



 Tierra a la vista

 Las gaviotas quieren pan...!

 Más cerca al constumbrismo madrileño...!
Las tres  chimmeneas.
 Un poco cansados, despues del meneo del Mestral que no nos permitió ir a Formentera.



 Ya casi llegamos....! Premía a la vista.


.Borracho de contento.....!